diarioHoy.net ::: Morales habla en Sucre, en medio del debate por la capital
elmundo| Bolivia
Morales habla en Sucre, en medio del debate por la capital
El presidente hablará el 6 de agosto ante el Congreso, aunque ese cuerpo tiene sede en La Paz. Por mandato constitucional, el Parlamento debe reunirse ese día y escuchar el informe anual del Jefe de Estado
El presidente de Bolivia, Evo Morales, hablará el 6 de agosto en Sucre ante el Congreso, aunque ese cuerpo tiene sede en La Paz, en medio del fuerte debate que atraviesa el país por la capital nacional, que la oposición pretende discutir en la Asamblea Constituyente.
Por mandato constitucional, el Congreso debe reunirse el 6 de agosto de cada año en Sucre, y escuchar el informe anual del presidente. La particularidad de este año es que Morales irá a la capital política del país cuando las autordades del Estado buscan recuperar la condición absoluta de capital.
Para eso, pretenden que la Asamblea -que sesiona justamente en Sucre- debata si las sedes de de los poderes Ejecutivo y Legislativo, actualmente en La Paz, deben retornar a la ciudad, donde sólo funciona el Poder Judicial.
El presidente declaró varias veces su oposición a que la Constituyente decida sobre la cuestión de la capital, para evitar un fracaso y un eventual enfrentamiento entre bolivianos, porque los habitantes de La Paz rechazan de plano esa posibilidad.
Los poderes Ejecutivo y Legislativo fueron trasladados a La Paz en 1899, al cabo de una guerra civil que comenzó con una demanda de federalización de Bolivia.
Un acto que reunió hace 10 días entre La Paz y El Alto a más de un millón de personas instruyó a los representantes de este departamento a que "impidan, por todos los medios a su alcance", incluida la posibilidad de abandonar la Asamblea, que el tema se trate en el plenario.
Una semana después fueron los habitantes de Sucre los que hicieron una manifestación para respaldar la vuelta de la capital a la ciudad.
Un día después del informe de Morales, el martes 7, el presidente encabezará un desfile militar-campesino en Santa Cruz, sede uno de los movimientos autonómicos más fuertes del país.
El vocero oficial, Alex Contreras, ratificó también la presencia campesina en el desfile militar con motivo del Día del Ejército, pese a las críticas y susceptibilidades que provocó por haber sido programada en Santa Cruz, bastión de la oposición.
"Santa Cruz fue elegida porque consideramos a esa región como símbolo de unidad e integración nacional; no se trata de una marcha que vaya a intimidar o a amenazar a nadie y por tanto no debe ser interpretada como una provocación", explicó Contreras.
Junto a los militares desfilarán 8.000 representantes de 36 pueblos indígenas que habitan Bolivia, entre ellos los "ponchos rojo", campesinos aymara de La Paz a quienes el vicepresidente Alvaro García Linera convocó hace varios meses a defender al Ejecutivo con las armas.
Dirigentes del Comité Cívico de Santa Cruz, una organización que impulsa la autonomía y es opositora al gobierno federal, consideraron "una provocación" la presencia de los "ponchos rojos" en el desfile.
Para el gobierno, esa inquietud de la población y las autoridades cruceñas se debe a falta de información adecuada sobre los verdaderos propósitos para llevar este año la parada militar a esa ciudad.
"Tal vez ha faltado algo de información de nuestra parte; en eso tenemos que ser autocríticos, debimos informar personalmente a las autoridades de Santa Cruz", evaluó el ministro de Defensa, Walker San Miguel.